René Raúl Rosano, Ricardo Ortigosa, J. Concepción Solís Soto y Domingo Ortega Vera fueron desaparecidos el 27 febrero de 1954, cuando salían de casa del Gral. Henríquez Guzmán en Paseo de la Reforma. Sus familiares los buscaron durante días en cárceles y hospitales. Ellos pertenecían al “Grupo 400”, una organización adiestrada para enfrentar la represión policiaca y realizar actos de sabotaje y resistencia, cuyos integrantes habían juramentado “dar la vida por la causa henriquista”1.